Mi dueño me ha traído unos días a La Cerdaña.
Él se ha quedado en paro y quería desconectar de las miserias de la ciudad y de la rutina.
Aunque la vida no es fácil en ningún sitio: por lo menos aquí estamos más tranquilos.
Me han llevado de paseo
He comido un poquito de hierba, para purgarme (que siempre va bien. Se lo aconsejo a todos!)
He contemplado el entorno... Sin pensar en nada...

Me he dejado querer..
Qué más se le puede pedir a la vida?!!