Anoche estuvo nevando intensamente, y el día amanece teñido de blanco.
Esto siempre nos produce una extraña alegría...es como si nos fusionáramos con el medio.
Salimos de paseo y me pongo muy contenta de caminar sobre la nieve.
La nieve me salpica en la tripa y me anima a corretear...es una sensación única.
Esto siempre nos produce una extraña alegría...es como si nos fusionáramos con el medio.
Salimos de paseo y me pongo muy contenta de caminar sobre la nieve.
La nieve me salpica en la tripa y me anima a corretear...es una sensación única.
Cogemos el camino de la hípica, como ya es habitual,
aunque hoy todo tiene un aspecto distinto y especial.
Siempre que puedo cojo un palo con la boca y juego con él.
Y de paso fortalezco la mandíbula.
Pero lo suelto y me pongo alerta cuando oigo un sonido extraño, a lo lejos...
Las vacas están allí, quietas, resistiendo el frío de forma estoica
Nuestro pueblo, visto desde los campos de enfrente
Pau me llama desde lo lejos y vengo corriendo hacia él...
Pronto el sol y el calor desharán la nieve en el valle,
y sólo se mantendrá en lo alto de las cumbres.
El butano sigue siendo la forma más barata de calentarse,
ya que la electricidad tiene un precio tan prohibitivo
La leña también resulta cara. En un día puedes llegar a quemar más de 15 troncos. Y además sólo se puede adquirir comprándola. Vienen a casa con un remolque y la dejan en el jardín.
Entre todos la vamos colocando en el leñero. Pero pasan las semanas, y las filas de troncos van bajando rápidamente.
Al final enciendes la chimenea por una cuestión estética más que por un calentamiento real.
Cortar árboles en el bosque está prohibido (aunque sean árboles caídos), así que no podemos salir con una sierra eléctrica (en realidad haríamos una labor de limpieza, que tan práctica resulta en la prevención de incendios; pero las leyes casi siempre rayan el absurdo).
Pau compró una sierra de mano para cortar las ramas caídas más largas, y de este modo conseguimos meterlas en el maletero del coche.
Menos da una piedra... y al menos ayudan a encender el fuego.
Que suerte poder disfrutar de una nevada así...
ResponderEliminarEl ser en su medio natural :)
ResponderEliminarEs tan absurdo que no dejen cortar y llevarse los troncos caídos; no entiendo esa política porque, si dejaran, ayudarían a la prevención de incendios.
ResponderEliminarDesde Los Giles te damos ánimos para hacer funcionar esa sierra porque el calor de la lumbre es genial.
Las fotos son preciosas.
No sé qué te diría un guardia forestal si te viera con una sierra eléctrica en el bosque.
ResponderEliminarSeguramente te multaría aunque estuvieses cortando troncos y ramas caídas.
Además las moto-sierras hacen mucho ruido y es fácil que alguien te vea.
El problema es que compras 180€ de leña y se acaba enseguida. No sé cuánto dura, pero creo que no llega a los 2 meses.
Y eso que la enciendo cuando anochece y quemo unos 8-10 troncos, los pongo 1 a 1 y los dejo consumir lentamente.
No me quiero imaginar si usara la chimenea todo el día.
Entonces al final lo que hago es tirar de butano (1 botella por semana, 16,7€) e ir abrigado dentro de casa.
La lumbre es excelente, en cambio el butano marea un poco. Pero al final prima la economía por encima de otras cuestiones.
Aquí no llega el gas natural, que es otra opción relativamente barata.
Y la electricidad la descarto completamente.
No sé quién me decía, que viviendo aquí todo el año y usando los radiadores eléctricos, le llegaban facturas de luz de más de 1.000 al mes!!!