Pronto hará un mes que te fuiste, Duna, y fue tan
precipitado que apenas me he hecho a la idea de lo que supone tu pérdida.
A ratos me siento culpable porque podría haber esperado unos
días, a ver si mejorabas un poco y empezabas a comer y a querer salir a la
calle. Pero tenía mucho miedo de que sufrieras. Llevaba tiempo madurando esta idea: ser fuerte cuando
llegase el momento para evitarte cualquier sufrimiento.
He venido a pasar unos días a Baltarga y tu ausencia se hace
muy dolorosa aquí. Te echo de menos en cada rincón, a cada momento.. En los sitios dónde solías tumbarte a dormir, cuando me pongo a comer y no
estás a mi lado pidiéndome... Cuando venías a
despertarme a la cama levantando la manta con el morro. De jovencita saltabas encima y te quedabas durmiendo conmigo, con tu cabecita
apoyada sobre mi, y yo la acariciaba y me sentía tan reconfortado…
Me gustaba curarte cuando estabas enferma, bañarte, sacarte a la calle muchas veces al día, darte de comer, intentar que lo pasaras lo mejor posible.
Contigo aprendí a querer de una forma responsable, como si de un hijo se tratase.
Entraste en mi vida en el peor momento de ella, y todos estos años me has hecho mejor persona, más maduro, has hecho más llevadera la soledad y la frustración que he sentido en tantos momentos.
Ahora echo de menos tu olor, tu pelo, tu respiración.. Cuando llegaba a casa y me venías a recibir tan contenta. Quizá algún día te encontrabas mal, pero allí estabas siempre, sin condiciones.
Contigo aprendí a querer de una forma responsable, como si de un hijo se tratase.
Entraste en mi vida en el peor momento de ella, y todos estos años me has hecho mejor persona, más maduro, has hecho más llevadera la soledad y la frustración que he sentido en tantos momentos.
Ahora echo de menos tu olor, tu pelo, tu respiración.. Cuando llegaba a casa y me venías a recibir tan contenta. Quizá algún día te encontrabas mal, pero allí estabas siempre, sin condiciones.
Me ha costado tomar la decisión, pero hoy he salido a hacer uno
de los paseos que hacíamos juntos.
A
ratos me parecía que venías detrás mío pero el camino estaba desierto.
He pasado por los lugares dónde te parabas
a olisquear todo.
...y por el riachuelo dónde tanto te gustaba bañarte.
En otoño hicimos la última excursión por el camino de la
hípica. Ya estabas mayor y te cansabas pronto, a cada rato parábamos a saborear el lugar y reposar un poco.
Contigo también he aprendido (o recordado, no sé) que la felicidad consiste en estar en contacto con la naturaleza, que es nuestra verdadera madre, y en esa fusión con ella uno encuentra la paz. Es sencillo, no cuesta dinero ni necesitas a nadie. Aunque las cosas son siempre mejores si se comparten con alguien como tú.
He visto a las vacas que nos venían a saludar.
Y el camino que pasa por enmedio de los campos.
Y luego la carretera que va a Bor.
Al llegar al pueblo me he tomado un café en la misma terraza dónde siempre
esperábamos a que nos vinieran a buscar.
Cuando llegaba el coche lo reconocías por el sonido del motor, y enseguida empezabas a mover la cola de alegría al ver quién venía dentro.
De regreso, he pasado por la explanada de Beders. Este lugar también me recuerda mucho a ti porque siempre parábamos un rato y nos quedábamos en la hierba tumbados, recuerdas?
El verano pasado vinimos a pasar una semana con Javi y Yolanda y te venías con nosotros a todas las excursiones.
Les Fonts del
Llobregat…
El Segre. Creo que aquel fue tu último baño.
No quería dejarte sóla porque tú siempre nos querías tener a
todos juntos, y quería que disfrutaras con nosotros de todo lo que íbamos a
hacer aquellos días.
También fuimos als Llacs de la Pera, dónde nadaste por
primera vez cuando eras un cachorro. Como entonces, te lanzaste al agua sólo
verla.
Todo tiene menos sentido sin ti, Duna, sin tu bondad y tu generosidad.
Esta es una de las últimas fotos que te hice, tumbada
en tu camita:
En fin cuqui... Me quedo con los recuerdos.
Espero que hayas sido una perra tan feliz y tan querida como te merecías.
Espero que hayas sido una perra tan feliz y tan querida como te merecías.








Llevo dias intentando escribirte Duna, pero estoy demasiado triste para hacerlo y ademas yo no sé escribir.Que decirte Duna solo sé que has sido lo mejor de los últimos 11 años y medio, has sido mi amiga ( te explicaba cosas y me mirabas como si me entendieras) me despertabas todas las mañanas y me sentía feliz, hemos estado muchas horas juntos, me has hecho compañia cuando leia el diario o algun libro,hemos paseado por la noche por el parque (te ponias muy tozuda porque siempre teniamos que ir donde tu querías y yo contento con tus caprichos)Te encuentro mucho a faltar .Me duele tu ausencia, es como si me faltara algo de mi ,jamas imagine que se pudiera querer tanto a una perrita, has conseguido que quiera a todos los animales.Estoy convencido que siempre te recordaré.Otro dia te volveré a escribir, hoy me estoy poniendo muy triste.Siempre te querré Duna.....Tu amigo Elías
ResponderEliminarAqui en la Cerdanya es todo mas triste sin ti
ResponderEliminarA Baltarga le faltas tu Duna , esta casa sin ti no es lo mismo , cada dia hablamos de ti ,no te vamos a olvidar nunca, te querremos siempre aunque no estés.
ResponderEliminarUn verano sin ti ha sido horrible.Cuanto te encontramos a faltar
ResponderEliminarSigues presente diariamente en nuestro pensamiento
ResponderEliminarEl dia 14 de marzo nhizo un año que nos dejaste, fue un dia muy duro, tus recuerdos siguen aqui con nosotros, eras tan afectiva, tan cariñosa, tan todo que seguro que estaras siempre aqui preciosa.
ResponderEliminarNo hay dia que no me acuerde de ti princesa.
ResponderEliminarAyer estuve en els llacs de La Pera y pensé en lo feliz y contenta que estabas cuando eras pequeña y nadaste por primera vez en tu vida.Te añoré tanto y tanto princesa
ResponderEliminarTe recordaré siempre, siempre........
ResponderEliminarTe seguimos recordando
ResponderEliminar